Empezar el fin de semana con las anginas ansiosas por recibir su cuota de “amoxicilina” me ha obligado a encerrarme en casa. La cuarentena será dura y aún no sé si suficiente porque entre tanto dolor he decidido escaparme al cine en dos ocasiones. Primero para ver “The social network” de David Fincher y segundo para ver el documental de Banksy “Exit thought the gift shop”.
The social network, quizás porque iba con muchas expectativas o quizás porque había escuchado mucho hablar sobre la película que arrasa en taquilla en los EE.UU, no me gustó. Salí del cine con la sensación de “menudo fiasco”, aunque en frío debo reconocer el éxito de una película que no sólo nos presenta los litígios del magnate de Facebook, Mark Zuckerberg, de una manera entretenida sino que se ha convertido en un film necesario de ver. Facebook está en nuestras vidas ¿Qué menos que saber un poco sobre cómo se creó y sobre su autor? Los excelentes diálogos de Aaron Sorkin corroboran esta necesidad. Una pena, eso sí, que se centren mucho en describir a Zuckerberg como un patán y olviden en sí “los tiempos” de una película que pasada la primera hora poco a poco se desinfla. Finiquitada la presentación creo que todo este material hubiera tenido mejores resultados con otro tipo de formato, dicese documental, reportaje, que no con una película para ir al cine. Para conocer otras opiniones os recomiendo leer: La República Cultural , Alt1040 o Enrique Dans.
Por otra parte, la sorpresa del fin de semana ha sido “Exit thought the gift shop”. Un documental que en principio parecía que nos presentaria por fín al escurridizo y nada mediático artista Banksy pero que nos acaba explicando el éxito de Thierry Guetta. La pieza no deja indiferente, lleva al expectador a caer en un excepticismo que comienza desde el momento en el que uno se pregunta sobre la elección del protagonista de la cinta ¿Es esto una crítica? En la palestra está el arte urbano como tal y el Arte en mayúsculas, con las implicaciones que uno y otro tienen y con el dinero de por medio. El documental engancha y sobre todo nos hace pensar en lo “absurdo”. No os lo podéis perder y si todavía tenéis dudas os adjunto el reportaje que hoy publica El País Semanal: La fuerza del arte callejero.
2 comentarios:
Tengo que descubrir donde está el Floridablanca de Quito. A ver si puedo ver este documental. Aquí me estoy enganchando a las pelis piratas. Son legales.
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