1) Porque me sumo a la afirmación “Tot és politica”. Nuestra realidad está impregnada de inputs que derivan de decisiones políticas. La diferencia entre macro y micro estriba en el marco de referencia y en las personas que encontramos entre un punto y otro. Desde nuestro alcalde, hasta el President de la Generalitat o el del Gobierno.
2) Por convicción. Votar es un derecho democrático, puedes elegir si quieres ejercerlo o no. No obstante, parte de cuánto uno elija repercutirá en el futuro del país, en las posibles políticas. Es un único voto, pero la suma de éstos hacen posible que una o más formaciones políticas puedan gobernar. Se trata de actuar, no de observar.
3) Por consciencia de cuánto quiero y no quiero. De cuánto aspiro como persona, de cuánto creo que ha de ser un político y de lo que considero que ha de ser la política y a qué ha de aspirar la sociedad.
4) Porque no quiero criminalizar a la clase política. “En todas las casas hay de todo” y quien da ejemplo no se puede permitir según qué cosas. Porque los ciudadanos tenemos palabra, tenemos voz y podemos castigar a quienes abusan de su cargo y de nuestra confianza. Porque también hay quien lo hace bien y porque huyo de afirmaciones cargadas de prejuicios.
5) Porque estamos en crisis y mi bolsillo está en crisis, mi futuro está en crisis y parte de los responsables de esta situación son las políticas. Porque las cosas pueden mejorar y la política tiene que trabajar en ello.
6) Porque votar en blanco es una opción más y prefiero ésta a la abstención.
7) Porque el coste de ir a votar es nulo.
1 comentarios:
Estoy muy de acuerdo contigo y a pesar que esta vez estoy en Ecuador, que me ha costado poco más de tres dólares votar, no me ha dolido nada gastarme el dinero en esto, porque quiero elegir a los que me representan, ya que ni en España ni en Cataluña, nuestros padres y abuelos lo pudieron hacer durante los 40 años que duró la dictadura franquista.
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