El pasado 4 de diciembre tenía planeado viajar a Ibiza para visitar a la familia. No pudo ser. La huelga encubierta de controladores paralizó el sistema aéreo español obligando al Gobierno que dirige José Luís Rodríguez Zapatero a militarizar los aeropuertos después de decretar el "Estado de alarma". Era la primera vez que se dictaba en España una orden de tal calibre. Miles de pasajeros se quedaron sin poder viajar a sus destinos. El espacio aéreo estuvo más de 24 horas paralizado. Los costes que esto supuso a sectores como el de las compañías aéreas, hostelería, restauración, etc, aún están por valorar, aunque a fecha de hoy nadie parece hacerse cargo de los daños y perjuicios que esta reivindicación sin precedentes nos ocasionó a todos los afectados. Estará por ver la solución de la demanda judicial que algunos pasajeros están pensando presentar.
La huelga de los controladores sin previo aviso perdió toda justificación desde el momento en que no se respetaron los servicios mínimos. Desde mi punto de vista los controladores fueron poco listos al pensar que una huelga de esta magnitud les serviría para presionar a AENA. Entidad, que aún gestionando mal una situación excepcional como ésta, vio reforzada su imagen junto al Gobierno al gestionar una acción desbordada. Algunos afirman que el anuncio del Gobierno de la privatización del 49% de la gestión de los aeropuertos del Prat y Barajas fue una provocación. También que horas antes de que conociéramos la existencia de una huelga encubierta se aprobara un Real Decreto que les afectaba de lleno. En la rueda de prensa la ministra Salgado sólo dedicó 15 segundos a este asunto. Desde mi punto de vista, fue más un calentón sin previa reflexión de sus consecuencias. Pues la actitud de los controlares, la eficacia de consenso, la cabezonería para abandonar la huelga hasta sus últimas consecuencias cuando todo iba en contra suya, parece más una actitud infantil que de responsabilidad con su trabajo; aún cuando ésta pareciera la única salida posible.
El éxito de la convocatoria desde luego pasará a formar parte de la Historia, no obstante, el error principal que cometieron los controladores fue el de posicionar a la opinión pública en contra suya desde un primer momento al no informar bien sobre los 'objetivos' de la misma ¿Eran los pasajeros rehenes de los controladores? Parece que sí y parece que, aún con esas, les importó poco. Que un trabajador tenga que llevar hasta la extrema consecuencia tal reivindicación por tal de que le hagan caso nos ha de hacer reflexionar. De primeras una pregunta nos ronda por la cabeza ¿Existen motivos reales para las quejas de los controladores? Sólo conociendo su sueldo algunos dirían que no. Sobre las informaciones que nos llegan deberíamos ser un poco más cautos dados los intereses que pueden haber detrás de unas y otras. Lo curioso de todo esto es que 3 días después de la Huelga pocos conocen con exactitud en qué consistían las reivindicaciones de los controladores. Nos encontramos ante un gran problema de comunicación. No han sabido vender bien sus reivindicaciones y de ahí las críticas feroces que han recibido.
La huelga de controladores ha puesto en evidencia como el abuso de este derecho puede jugar en contra de uno. No pongo en cuestión en ningún momento que este colectivo pueda reivindicar una mejora de sus condiciones con los matices que crean convenientes haciendo uso de su derecho a manifestarse. De hecho, opino que la huelga como tal ha sido criminalizada por algunos sectores sociales, a la mente me vienen los acontecimientos de la pasada huelga general #29s, cuando quizás la lógica del mercado nos debería de llevar más a los trabajadores a la reivindicación efectiva.
Respecto a las voces descontentas con la actuación del gobierno, lo que se llamó como la militización de los aeropuertos, creo que fueron las medidas correctas dado el punto en el que había degenerado la situación y sobre todo ante el desconocimiento de hasta cuándo duraría la misma.
Imposible viajar a Ibiza
Me fue imposible viajar a Ibiza ya que el sábado únicamente había un único barco que unas horas después del inicio de la huelga ya estaba lleno. Algunos pasajeros fueron más previsores que yo. El siguiente barco disponible era para el martes. En las horas del caos, mientras esperaba en el aeropuerto la posibilidad de cambiar mi vuelo, me llegaron noticias de que el Govern de Antich incrementaría el transporte martítimo entre islas y penínsulas. Ingenua ilusión.Ibiza estaba aislada, literalmente ¿Un único barco era suficiente? El tópico de vivir en una isla cobró entonces sentido.
Horas más tarde, cuando el espacio aéreo español comenzaba a cobrar cierta normalidad, el Govern de Antich pareció olvidar la situación vivida. Los que no habían viajado seguro que podían cambiar su vuelo, premisa no cierta. Lo que era real es que sólo se había tanteado una posibilidad que no llegó a ser real. Este acontecimientos ha de hacernos reflexionar.
No sólo no tenemos un transporte eficaz entre islas- península, el monopolio de Acciona- Transmediterranea, perjudica al residente que tiene como única opción para desplazarse fuera de las islas el barco o el avión. El transporte es caro y reducida en época no estival. Supongo que habrá unos intereses por tal de mantener el statu quo y que en su defecto los residentes sigamos apechugando con unos transportes deficientes. Y todo esto el Govern que más paga y el que menos recibe. Mientras hayan tontos, habrán listos.


3 comentarios:
Buena reflexión. Un par de apuntes que no van al centro del tema. Realmente lo que sucedió el viernes no fue una huelga (es decir una huelga legal, convocada en unos plazos y con unos servicios minimos fijados), sino unas bajas medicas masivas. Parece ser que entre el viernes y el sabado, USCA presento un nuevo convenio (que algo tendría de medico puesto que iba a permitir la vuelta al tajo de la mayoria de estos enfermos) por lo que su intención queda clara. Yo creo que esta actuación no solo causa perjuicio a los viajeros, a los propietarios y trabajadores de hoteles, aerolineas, aeropuertos y otras empresas relacionadas, sino que también sera negativa para el resto de trabajadores: ya veremos que se tarda en endurecer el derecho a huelga o a la baja medica. Tiempo al tiempo.
Segunda; En el tema de los transportes a Ses Illes, creo que el tema es parecido a la ya clasica reivindicación de "vuelos internacionales directos a El Prat". La clave de todo la planteó un directivo de Iberia hace años, cuando explicó que "esto es un negocio, monte usted una aerolínea y haga vuelos directos, a ver si le sale a cuenta". O sea, el dia que sea rendible un servicio "low-cost" entre BCN o VAL y las Baleares, se hará, ni antes ni despues.
Un saludo!
Gracias. Sobre el transporte entre islas- península. Totalmente de acuerdo contigo en que el paso a incrementar el transporte y abaratarlo, sobre todo a esto último, no se ha dado porque no es rentable. Es aquí donde desde mi punto de vista tiene importancia el papel del Govern como agente mediador entre los intereses de la empresa y ciudadanos. Sería interesante ver cuánta gente de Ibiza se desplaza fuera de la isla en navidades. Cuánto les cuesta, su evolución por años, y su comparación respecto a población y e islas. También la evolución de la oferta. Sólo un ejemplo viajar 2 personas +1 niño en butaca el día 18 de diciembre y volviendo el 7 enero, Ibiza- Valencia; con vehículo de menos 1,8 de altura = 379,20 con RESIDENTE! Esto sólo salir de la isla y fíjate en las fechas... http://www.trasmediterranea.es/trasmeweb/inicio.do
Núria,
No puedo opinar sobre el tema del transporte a ses Illes- Barcelona porque lo desconozco (aunque quizá va siendo hora de tomarnos en serio la canción de "El Puente": será maravilloso viajar hasta mallorca, sin necesidad de coger el barco o el avión ;)
Sobre la "huelga" de los controladores sí que me gustaría opinar (como han hecho más de 40 millones de españoles esta última semana).
Un par de apuntes juridicos para empezar... En la jurisdicción laboral, ámbito en el cual se deberían dirimir las controversias del colectivo (puesto que no son funcionarios, aunque lo parecen), hay un principio general que es de aplicación: solve et repete. O lo que es lo mismo: primero trabaja y acata, y mientras tanto recurre la ilegalidad de la decisión empresarial. Ejemplo: ¿Es ilegal que te hagan trabajar por encima de tu jornada? Demanda, y si hasta que tengas sentencia del juzgado has de obedecer, hazlo. No discuto las reclamaciones laborales de los controladores, ni el importe de sus sueldos: tan sólo quiero recordar que las leyes son las mismas para tod@s.
Segundo: una huelga es algo mucho más serio y formal que lo que han perpetrado estos señores que, como bien dices, ha sido una pataleta. Hay una ley de huelga que, si bien es preconstitucional porque data de 1977, hay que cumplir. Hay que hacer una mediación previa en el Dpt de treball en la que se intenta reconducir la situación y, si no se puede, ser convoca la huelga definitivamente, estableciéndose unos servicios mínimos por el Estado. Los controladores voluntaria y conscientemente han detraído al Estado, a su empresa y, por ende, a l@s ciudadan@s, la posibilidad de negociar o, cuanto menos, el derecho a los que viajábais durante el puente el derecho a la información.
Dicho sea de paso... señores y señoras políticos: tod@s están de acuerdo en que hay que modificar dicha ley y actualizarla pero no hay un espíritu de estado para dejar al margen rencillas partidistas. Si l@s políticos no tienen espíritu de mejorar las cosas y de servir a sus ciudadan@s, es que quieren servir a sus intereses y a sus partidos y es entonces cuando no merecen representarnos).
En conclusión, creo que: a) habría que sancionar a los controladores que han fingido enfermedades para colapsar el sistema (¿Hasta cuando no va a pasar nada en España por simular enfermedades y abusar de las prestaciones sanitarias?); b) dicha sanción debería ser el despido (por los daños causados, por el fraude, por la voluntariedad); c) habría que sancionar al gobierno por ser incapaces de preveer, negociar y solucionar un conflicto que se arrastra desde hace meses; d) habría que invertir una fortuna en una buena agencia de PR internacional para borrar la imagen de cabra y pandereta del país recogida en los medios.
Por último, me gustaría hacer una pequeña reflexión sobre los servicios mínimos y determinados colectivos. ¿No es sospechoso que cuando se acercan las fiestas navideñas, las vacaciones de verano, los puentes... haya algún colectivo relacionado con el transporte que amenace con hacer huelga? Controladores, pilotos, personal de tierra, conductores, metro... Si no cambiamos el marco legal lo antes posible, seguirán produciéndose situaciones como la de este puente.
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